luis aura  •  poemas o menos

Calvario

No hay madero sin cruz
Ni clavo sin sangre
Ni frente sin espinas

No hay costado sin herida
Ni milagro sin pecado

Cada tarde es un martirio
Cada palabra
Cada paso

Ni la fe
Ni el amor

Sólo salva el sacrificio


distancia

lágrima de nieve
manzana despeinada
distancia mía
dónde estarás distancia?
atormentada mía
fanática de los limones
hubiera sido más fácil decir
te quiero
que escribir tanta tristeza
solo y solo
inútilmente
solo y solo
consumiéndome
como un cigarro
por los rincones

sombra y sombra
cuarto oscuro
blanca vela blanca
guitarra silenciosa
nocturna loba
lejana mía
egoísta diurna
para ti todas
las palabras de abandono
el arco del cuchillo
las balas del suicida
el grito amordazado
las manos llenas de sangre
el crimen total humano
para ti
todo y todo
para ti
nada y nada

frontera
pared
muralla

fanática de los limones
recorte de revistas
vajilla de restaurante
familiar desconocida
ahora te vas ahora
adiós ahora adiós
distancia sobre distancia


otoño

ven conmigo
y entrégame
completamente
el alma
ya estuvimos
esperando
mucho tiempo
el otoño
para celebrar
nuestro amor
con las arbolarias
mariposas monarca

estuvimos
esperando
el otoño
para estrenar
nuestros besos
tantas veces
imaginados
durante el
verano de ausencia
aquel verano
que por nada
nos gana
con su distancia
de lluvia acalorada

pero vino
el otoño
desde su madriguera
para ayudarnos
a caer
como a las hojas
y a sabernos
definitivamente
terrestres
para entregarnos
completamente
los dos
tocándonos
profundamente
el alma


vanguardia

en estos días de moda y fama
los hijos de la vanguardia
amanecen muy temprano
se levantan de sus camas
y sudan horas en un gimnasio
desayunan pastillas y cereales en cajita
para ser más saludables
que un manzano
son personas admirables
de una imagen deliciosa
que
ya no leen
sólo ven
figuras
lo redondo de la O
lo delgado de la I
ya no leen
ni entienden
mucho menos leen
poesía
cursimente la llaman cursi
aburrida
e inútil
ya nadie enamora a nadie leyendo un poema
ahora este asunto se resuelve
cantando algo tan sencillo
ámame hasta con los dientes
ámame hasta que revientes
pero qué vamos hacerle?
ya nadie aprecia el lirismo
así son las cosas
muchacha
y así también
a veces
no son las cosas
nuestros héroes
no leen
ni escriben
yo voy a hacer lo mismo
voy a contemporizarme
cambiaré las bibliotecas por las discos
y hasta aprenderé a bailar la quebradita
después de quemar mis libros
dieta o cirugía y a estrenar mi cinturita
me esforzaré para incluirme en la vanguardia
porque ahora quiero ser también su hijo


acuática

Para ti,
que vienes del mar y la mañana.
Para ti, Alejandra,
este libro de amor y agua.

de camino y desvariando
por el sendero muerto
de cocodrilos laterales

acuática te extraño

y me enredo
con la misma toalla
que mojabas en el baño

acuática te extraño

y recuerdo
tus aletas y tu línea delfinaria
seduciéndome

acuática te extraño

y me encuentro
tan árido y tan solo
y te extraño

acuática te extraño

en qué mares estarás ahora olvidándome?
ten cuidado de las redes
y de aquellos hombres
que se dicen pescadores

acuática te extraño

y me ahogo
en este vaso cristalino
de agua mineral y celo masculino


Casa de piedra

Lentamente tu amor me sigue.
Tu nombre apenas me hace compañía.
Eres la sombra de mi sombra.
Ángel de mi guarda,
no me desampares
ni de noche
ni de día.
Árbol, amor, primavera:
abrázame,
llena de sol mi alma,
mi soledad de flores,
y muere en mis brazos eternamente:
de polvo eres
y en piedra te convertirás
por siempre.


alejandra

punta mayor de la pirámide
todos los reflejos del prisma
estandarte rojo de mi nombre
trayectoria verde en el océano
dolor de piedras quebrándose
lamento de árbol consumido
himno en la oficina apresurada
coreografía marítima y celeste
tango del poeta ahogado y loco
desde antes seguramente
desde antes me conocías
nunca insinuaste nada
sólo el brillo de tus ojos
y el tono de tu voz
sin querer te delataban
alejandra alegría
aleluya alegoría
alero aleación alerce
aleatoria aledaña aleda
alentada alevín aleta
alelí alebrije aleya
alevilla alentadora alerta
alejandra amarilla
parecida a tantas cosas
astronauta del verano
impuntual delfín cosmopolita
filo mortal en las sucias hojas
del diccionario cortavenas
ojos que acarician desde lejos
esperada boca salvavidas
collar de besos y saliva
desde antes seguramente
desde antes me conocías


Nada

1
Bendice siete veces al Diablo.
Maldice siete veces a Dios
y no pasa nada.

Rompe los espejos de tu casa.
Tira sudor o sal por la ventana
y no pasa nada.

Camina desnudo por la calle.
Viola a un niño o una mujer
y no pasa nada.

Destruye, no te detengas, mata.
Olvida tu condición humana
y no pasa nada.

Revienta a gritos.
Explota en sangre.
Muere poco a poco
y no pasa nada.

2
No pasa nada
porque todo pasa
y permanece
en la materia de las cosas,
en los poros de la piel,
en las manos, en los pies,
en el sexo que acaricias
a escondidas
bajo las sábanas.

3
No pasa nada:
los ahogados y los ciegos nunca vuelven a ver el sol,
el dolor de los condenados hace crecer las alas de los ángeles
así como la luna hace crecer las olas y el cabello recién cortado de las mujeres,
amanece el mar sobre los hombros de la que amo
y todo pasa:
mueren las golondrinas de noche y frío,
las rosas rojas cobran su cuota de ruiseñores,
y la soledad, esa soledad después de su presencia,
esa soledad tan natural, tan controlada,
me dice que no estoy solo
y todo pasa,
todo.


Sueño

Septiembre, 1996

Me tiemblan tanto las manos.
Nunca lo hacen. Será porque pienso en ti.
Veo tu cinta para el pelo tantas veces
reacomodada durante el día.

Quisiera escribir un poema con rima.
Pero no puedo.
Quisiera escribir:
“Eres tan bonita como los botones apretados de una rosa”.
Pero no puedo. Aunque es verdad. No puedo.
Disculpa.
Estoy drogado de tanto chicle sin azúcar y agua
y pastillas de miel cortándome el paladar.
Tengo la boca completamente olvidada y los dientes sucios.
Me derrumbo. Imito a las paredes de mi casa
con los ladrillos sangrando sal de tan viejos.

Mejor voy a dormir.
Voy a contar tus pestañas mojadas.
Lloras tanto a veces.
Parte el alma verte así, tan de luto,
y no ser lo suficiente para brindar consuelo.

Mejor voy a dormir.
Le pediré consejo a la mullida sabiduría de mi almohada.
Ella sabe de todo. Es una gran filósofa y tiene más plumas
que toda una familia de patos.
Mejor voy a dormir.
Ojalá te vea mañana.
No me gusta extrañarte a diario. Es incómodo.
Buenas noches.
Te quiero.


escribo

cuando escribo
escribo enamorado
radiante y deslumbrado
perdido y enlutado
totalmente enamorado

escribo siempre
para mí y para ella
para ella y para mí
porque es ella
el único lenguaje

mi planeta
inventario
de mis letras
persígueme
no me dejes ir

vocabulario
de mis besos
acábame
no quiero vivir
sin conjugarte

sin conjugarte
no puedo seguir
mi balance
sintaxis
de mis días

enciclopedia
melodía
préstame
tus alas
para subir


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