luis aura  •  poemas o menos

tarde

octubre 1996

final del círculo
regreso imposible
motor del remolino
causa amarga
tortura múltiple
órbita de espinas

tempestad esperando a inundar el cuerpo

antifaz del llanto
lentes para el agua
bolsas de aire
burbujas envenenadas
tiburones hambrientos los
ojos ahogándose en el alma

lejana muchacha pensativa soñando en la distancia

nervios de alambrista
caída libre
bala
columpio del ahorcado
amarra
última corbata

ruina solar sacrificada girando en el crepúsculo que nunca acaba


Regreso

Agosto, 1996

Te amo
y no puedes evitarlo.

No pueden evitarlo
tus labios heridos de besos
que a veces me sonríen.

No puede evitarlo
el infinito mar de la tristeza
de tus ojos en mis ojos.

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Heat

Infierno es el verano sin tu boca
El deseo prohibido de tu aroma
La sangre detenida gota a gota
El frío en las sábanas sin tu ropa

Infierno es otro jueves cobarde
Otra noche encendida que no arde
Otra pasión nacida mal y tarde
Otra mirada hacia ninguna parte

Como el bochorno de tu ausencia
es la soledad, ardiente paciencia
Mis manos buscan con vehemencia
el calor desnudo en tu presencia


Te sales

Te sales de mí mismo,
amor, a cada rato.
Y brincas al teclado
de la computadora
como una bailarina
mecanógrafa
que sabe escribir
lo que yo no sé decirte.

Te sales de mí mismo,
amor, a cada rato.
Y no puedo contenerte.
Todos saben que te quiero
y que me quieres porque
esta sonrisa total y luminosa
que traigo orgullosamente puesta
es tu sonrisa total y luminosa.

Ay amor, a cada rato
te recuerdo
en este peso sin sustancia
que se me cuelga en el pecho
de lado a lado,
en esta motita de lágrimas y risas
que se me atora a veces
y no me deja hablar.

Ay amor, a cada rato
te recuerdo
y te sales de mí mismo
cuando me pongo a llorar
contento.


Veintiocho

No somos lo mismo
mujer, amor,
durazno,
amiga.

Hemos cambiado
a días y manos,
a lágrimas
y semanas.

Hemos compartido
noches y arcoiris,
aguas y ventanas,
caricias y silencio.

Somos otros,
completos y distintos,
aislados e infinitos:
listos, listos, listos.

Tenemos otra composición
química, otra organización
celular. Mutamos, sin saberlo,
en la calle y en un beso.

Cambiamos tanto ya, que podríamos
ser padres o hijos de la lluvia,
de una nube nueva infantil, elemental,
inocente, sonrosada, indefensa.

Estamos subiendo, poco a poco, la escalera.
Reclamamos, a gritos, el cielo como recompensa.
El cielo de nosotros, como lo entendemos nosotros,
es tan simple y necesario como el pan sobre la mesa.

Junio 11, 1997


Confesión

Octubre, 1996

Estamos seguros que no puedo sorprenderte
con mi pantomima, tal vez a otras pero no a ti,
tal vez a todas menos a ti, que ya le diste
toda la vuelta al amor y sabes de su cola

terrible y su espalda de escamas. Engañaría a
cualquiera menos a ti, a cualquiera pero no a
ti, que has sufrido con el amor que durando se
destruye y mata, marcando con una cruz de hielo

su residencia solitaria en la orilla negra
de tus ojos negros. Convencería a las rojas
pero no a ti, o a las azules menos a ti, qué

voy a hacerle policromada? si sabes tanto, si
quieres tanto. No voy a fingir contigo nada, no
voy a ser perfecto, ni trataré. Decepcionada?


Asceta

Es tan sencillo el amor
y no dejamos que funcione

Le ponemos horarios prejuicios
costumbres requisitos
pecados señales advertencias

Es tan fuerte el amor y todo resiste

Le vendamos los ojos
porque lo queremos ciego

Lo dejamos sin comer por días
hasta contar sus huesos

Nos gusta el amor
cuando no ve
y muere de hambre


Geografía

Ceja, nariz y labio.
Cuello, pecho y cintura.
Con estos
elementos tuyos
voy a construir
una estructura
de hogar dulce hogar
y sepultura.
Quiero una cama grande
para que me atiendas
y una tumba sin cruz
para renacer en árbol
o mejor en flor
como un hijo nuevo de la tierra.
Quiero todos los accidentes
de tu inexplorada geografía
para vivir salvajemente en ellos
y dejar plantadas mis banderas.
Quiero el cementerio
de tus ojos donde yacen
tantas lágrimas enterradas
para morir en ellos
pensando en ti,
respirándote:
montaña, selva y río.
Mujer principio.
Mujer final.
No me importa
morir despierto
o vivir dormido
si estoy contigo.


Esposa

Sabes que sólo
me preocupan
tu corona
y tu salud,
tus manos maltratadas
por el zacate y por la escoba,
tus párpados sin sombra,
tus ojos de misterio.
Porque por ti
entra el sol en las ventanas
y se inunda en luz toda la casa,
y no mueren ahogados
los claveles cortados
hace una semana.
Sabes, bien que sabes
cómo me preocupa
que no te apagues nunca,
que no me dejes nunca,
que no te canses,
que no te huyas.
Sabes, bien que sabes
cómo me preocupa
seguir siendo el que quieres,
seguir siendo tuyo:
esposa, esposa, esposa.


Origen

Albamar abre los ojos
Las olas del amanecer
golpean la costa herida
la orilla roja de la noche

El sol marino
El mar solar
Responden a su nombre cristalino
de luz y agua
Responden a su nombre primitivo
las primeras partículas de vida
las sílabas olvidadas del comienzo

A todas horas
Albamar
Su nombre de sortilegio transforma el mundo
y nos devuelve la inquieta sabiduría del silencio


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