luis aura  •  poemas o menos

Poemas del libro aún después

Malsoneto

El pecho abierto 
Corazón aniquilado
Noches de infierno
Sueños de ángel decapitado

Las manos vacías
la piel más secreta nunca tocaron 
Ni el pliegue más dulce donde escondías
la íntima esencia de amores pasados

Tanto deseo acumulado sobre la espalda
Y tú apenas te estremeces como si nada
Nervios de acero, sirena malvada

Estoy por ti, inventando el olvido
Mi esperanza es un ­«tal vez­­» herido
Siento que no te tuve y te he perdido


Fábula

Eres un bicho raro
Tan raro que quisiera que fueras mío
Tan bicho porque no lo eres

Extraño por tu felicidad absurda
Por tu belleza animal
Por tu peligroso nombre

Criatura de mis sueños
Mascota lunar
Unicornio del deseo

Tu sonrisa salvaje
es el gesto más tierno
de la quimera

Me embicha tu gata costumbre
El ronroneo suave y felino
de tu concupiscencia

Mi bicho, bichito mío
Tan raro porque no me quieres
Tan bicho porque yo te quiero


Garabato

Al fin abandono las palabras.
No puedo ahora decir más.
Tu cuerpo espera caricias.
Tu piel escucha a mis manos.
En el susurro de cada dedo
está el sonido que apenas toca.
En cada movimiento balbucea
el deseo y mi sangre comienza
a hablar hasta romper el silencio.
Encuentro entonces el lenguaje
que faltaba para entendernos.
Esos símbolos que son tacto
húmedo, ceniza blanca y fría.
Marcas de caligrafía practicadas
en el pliego de tu vientre,
en la soledad de tu nuca,
en la multitud de tu cintura.
Repito en voz alta la escritura
tibia de tu espalda y conozco
en cada roce aquellas historias
que transcurrieron calladamente,
en esa ausencia que jadea
dulcemente por cada sombra
en las horas prohibidas,
amordazadas de placer,
arrebatadas al tiempo.
Beso y pruebo en cada letra
el mismo sabor de antes,
la misma trampa impresa
preparada para otros,
que sin saberlo –como yo–
no te hacían el amor:
únicamente te leían.


Heat

Infierno es el verano sin tu boca
El deseo prohibido de tu aroma
La sangre detenida gota a gota
El frío en las sábanas sin tu ropa

Infierno es otro jueves cobarde
Otra noche encendida que no arde
Otra pasión nacida mal y tarde
Otra mirada hacia ninguna parte

Como el bochorno de tu ausencia
es la soledad, ardiente paciencia
Mis manos buscan con vehemencia
el calor desnudo en tu presencia


Your immortal

No hay finales felices
cuando lo que termina
te quema el corazón.

Seguirás siendo en mi vida
llama de sangre encendida.
Inmortal desvío de la razón.

Me dueles en todo el cuerpo
porque no eres capaz de ver.
Mi alma herida te necesita.

Tienes todo de mí, todavía,
y otra vez todo te lo daría,
por repetir esta historia,

por engañar a la memoria,
y volver a ser algun día
lo que llegamos a ser.


27

Estoy hasta la madre
de perder en los penales,
de buscar en los finales
un premio de consolación

Estoy hasta la coronilla
de malgastar así la vida,
de perseguir a escondidas
lo que ya se me escapó

Estoy hasta el cansancio
de olvidar las contraseñas,
de perder las cosas buenas
esperando comprensión

Estoy harto de estar harto,
de sufrir hasta el infarto
mentiras y malos modos,
abrazos llenos de traición

Si no te gusta lo que ves
Si no me quieres como soy
Apaga ahora la luz y vete
No soporto más tu orgullo

Ya no tengo nada tuyo
Sigo solo, me has dejado ir
Me has declarado libre
al cumplir los veintisiete


Lie to me

Estoy peor de lo que te imaginas.
No puedo continuar esta batalla
de suponer las cosas que me callas,
de confesar aquello que adivinas.

Los secretos, historias censuradas.
Los confidentes, malos periodistas:
confunden a las musas con artistas.
Las noticias, mentiras calculadas.

A mi pesar, anhelo el dulce engaño
de probar en tus labios entrenados
un deseo fingido pero bien actuado.

Casi todo es ficción, impostura.
El amor es eterno mientras dura
la farsa, el recuento de los daños.


Soneto urgente

Lo que más duele es que no duela tanto,
que se nos pase tan rápido el espanto
Lo que mata es no morir en la distancia,
decir adiós sin despedirse y sin nostalgia

Seguiré sin escribir una carta urgente
para regresar a aquel dulce noviembre
Lo peor de todo será llegar siempre tarde
Esperar sin declararle la guerra a nadie

Lo siniestro del amor, cuando termina,
es la higiene de un saldo en blanco
Curar la enfermedad sin medicina

No derraman sangre las heridas
cuando la pasión tuvo defectos
El amor nunca es un crimen perfecto


Tu rostro mañana

Tu rostro mañana
será una duda cruel
Memoria amordazada
Nostalgia sin cuartel
Rosas envenenadas
Sangre en el mantel

No hay peor dolor que éste:
saber tu nombre ahora
y ya no reconocerte
El futuro arrebata
La verdad es voraz:
revela, pero mata

Por eso prefiero
las sombras, el silencio
Los lugares donde sé
que ya no estarás
Busco esperanzas sin fe
y besos sin tu aliento


Otra paloma violeta

Para Alejandro Aura

De Teloloapan a Alcoy,
de Coyoacán hasta Alicante.
Más poeta que cantante,
el Hijo del Cuervo no soy.

Podría visitar el parque
de la paloma violeta.
Los mutantes en la glorieta
no pagamos embarque.

Asombro y curiosidad
por los abuelos de mi sangre,
ni guerra ni hambre
los partieron por la mitad.

Sin embargo, nace un asesino
entre palomas blancas.
Un criminal junto a una santa,
un suicida azul marino.

Tengo un alacrán en la garganta
y a España en el corazón.
El primero envenena mi perdón,
la segunda sólo canta.


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