luis aura  •  poemas o menos

No tan rápido

Ustedes
no aceptan
la velocidad
de este
matrimonio marítimo,
no entienden
la velocidad
del amor a toda vela,
olvidaron
el vértigo del beso,
la prisa de los labios,
la urgencia de la carne.
Ustedes
dicen
no tan rápido,
porque viven
lentamente.


29 semanas y media

Adentro de la carne,
mientras el calor invade
las sábanas y las semanas,
crece un milagro
de la sangre
y de la luz,
crece un sueño
y una esperanza,
crece un niño
o una niña
como un ángel.

Acerco la oreja
al vientre de su madre
(como si fuera
un caracol de playa)
y puedo oír el mar
con sus olas y latidos,
puedo oír que crecen
las piernas, las pestañas,
los ojos, los deseos.

Hace suyo
el cuerpo de su madre
como nunca antes pudo nadie,
y es durante meses
un pequeño dios cautivo:
dando patadas como terremotos,
moviendo manos como huracanes.

Está creciendo con alegría,
con salud y bendiciones.
Es sólo un bebé:
un amanecer sin dientes
que se chupa el dedo.
También es la magia
que transforma todo,
porque ahora todo,
todo,
parece bueno.


Geografía

Ceja, nariz y labio.
Cuello, pecho y cintura.
Con estos
elementos tuyos
voy a construir
una estructura
de hogar dulce hogar
y sepultura.
Quiero una cama grande
para que me atiendas
y una tumba sin cruz
para renacer en árbol
o mejor en flor
como un hijo nuevo de la tierra.
Quiero todos los accidentes
de tu inexplorada geografía
para vivir salvajemente en ellos
y dejar plantadas mis banderas.
Quiero el cementerio
de tus ojos donde yacen
tantas lágrimas enterradas
para morir en ellos
pensando en ti,
respirándote:
montaña, selva y río.
Mujer principio.
Mujer final.
No me importa
morir despierto
o vivir dormido
si estoy contigo.


Hogar

Octubre, 1996

Ahí estabas tú,
hecha de todas las preguntas
y todo el humo del meteoro,
y de toda la incertidumbre
que se come a cucharadas.

Ahí estabas tú,
bailando definitiva
en el filo de la espada,
o en la cornisa del viejo
edificio desmoronado.

Siempre habías estado ahí,
contra la columna del tornado
sosteniendo la casa:
escuadra, pilar, viga,
construcción abandonada.

Siempre habías estado ahí
y yo no me daba cuenta,
o no quería darme cuenta.
Me acostumbré tanto a ti:
hogar, vaso de agua, cama lenta.


Promesa y compromiso

Llama pasionaria de los días nuevos.
Incendio en el bosque oscuro y abandonado.
Muchacha aroma de cuatro estaciones.
Espalda donde abrazo juntos a todos los climas de la Tierra.
Lunar de luna llena erótico satélite en tu cuello.
Órbita de besos y caricias atrevidas cercanas al sexo.
Traviesa niña húmeda pariente de la lluvia.

Hasta el último amanecer de mi corazón nocturno.
Hasta el último trago de mi corazón botella.
Hasta el último pecado de mi corazón humano.
Hasta el último vuelo de mi corazón terrestre.
Hasta el último instante de mi corazón eterno
voy a quererte
con todas las sombras de mi alma,
con todas las voces de mi canto,
con todas las armas de mi muerte,
con todas las líneas de mi mano,
con todas las vidas de mi vida
voy a quererte
como si fueras Dios o la razón por la cual vivo,
aunque me vuelva poderosamente vulnerable,
aunque sufra si no veo el crucifijo de alas negras
que se levanta inolvidable de tus ojos,
aunque el eco de todas las palabras resuene con tu nombre,
aunque ataquen todas las criaturas de la noche si me dejas solo:

“Voy a quererte para siempre”
lo pongo por escrito,
porque ahora eres
mi promesa y compromiso.


Confesión

Octubre, 1996

Estamos seguros que no puedo sorprenderte
con mi pantomima, tal vez a otras pero no a ti,
tal vez a todas menos a ti, que ya le diste
toda la vuelta al amor y sabes de su cola

terrible y su espalda de escamas. Engañaría a
cualquiera menos a ti, a cualquiera pero no a
ti, que has sufrido con el amor que durando se
destruye y mata, marcando con una cruz de hielo

su residencia solitaria en la orilla negra
de tus ojos negros. Convencería a las rojas
pero no a ti, o a las azules menos a ti, qué

voy a hacerle policromada? si sabes tanto, si
quieres tanto. No voy a fingir contigo nada, no
voy a ser perfecto, ni trataré. Decepcionada?


culpables

octubre 1996

la culpa es de los dos
por enamorarnos
distraídos
de repente
en cinco o seis miradas
al primer beso
después de una semana
en la novena noche
en la innumerable cama

la culpa es tuya y mía
por enamorarnos
a ciegas
suponiendo
posible un gran amor
perfecto sin fallas
ni escondites ni esquinas
un amor cien por ciento
amor sin rosas ni espinas

la culpa es de ambos
por enamorarnos
vestidos
prisioneros
del saco y la corbata
de la falda y los tacones
del camisón y del piyama
haciendo el amor a gritos
con la puerta cerrada


Corazón cobarde

Abril, 1994

Noche negra como el alma mía,
mensajera fiel de los infelices,
ve y dile que la quiero todavía,
que sin ella los días son grises.

Viento de mil voces y suspiros lleno,
trovador silbante de sonetos tristes,
ve y dile que la extraño día a día,
que me estoy muriendo de melancolía.

Corazón cobarde no te ocultes más,
ya no pidas que por ti hablen los demás,
ve y dile que la quieres, que la quieres más
que cuando la dejaste, hace tiempo atrás.


aburrido

octubre 1996

estoy aburrido
cansado del mismo arroz
de todos los días iguales
de estos meses idénticos
a los meses de estos años
repetidamente oscuros
desde que te fuiste

estoy aburrido
y embisto a topes las paredes
y sufro inútilmente
porque ya no estás conmigo
y espanto a estos cuervos constantes
que gustan de ennegrecer mi alma
porque ya no estás conmigo

estoy aburrido
cansado de esta distancia tuya
y de esa armadura azul metálico
que no te sienta bien y sin embargo usas
porque no quieres que nadie vea
que tú también sufres inútilmente
porque ya no estás conmigo


vanguardia

en estos días de moda y fama
los hijos de la vanguardia
amanecen muy temprano
se levantan de sus camas
y sudan horas en un gimnasio
desayunan pastillas y cereales en cajita
para ser más saludables
que un manzano
son personas admirables
de una imagen deliciosa
que
ya no leen
sólo ven
figuras
lo redondo de la O
lo delgado de la I
ya no leen
ni entienden
mucho menos leen
poesía
cursimente la llaman cursi
aburrida
e inútil
ya nadie enamora a nadie leyendo un poema
ahora este asunto se resuelve
cantando algo tan sencillo
ámame hasta con los dientes
ámame hasta que revientes
pero qué vamos hacerle?
ya nadie aprecia el lirismo
así son las cosas
muchacha
y así también
a veces
no son las cosas
nuestros héroes
no leen
ni escriben
yo voy a hacer lo mismo
voy a contemporizarme
cambiaré las bibliotecas por las discos
y hasta aprenderé a bailar la quebradita
después de quemar mis libros
dieta o cirugía y a estrenar mi cinturita
me esforzaré para incluirme en la vanguardia
porque ahora quiero ser también su hijo


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